Star Wars Episodio VII: el renovar de Joseph Campbell
El despertar de la Fuerza
Si estás leyendo esto, existe una alta probabilidad que te has rendido ante la máquina publicitaria que acompaña a cada entrada (o re-lanzamiento) de alguna Star Wars. Y es que esta saga, franquicia o serie –como la quieran llamar–, ha transcendido niveles de cultura hasta lograr una altura que relativamente pocas historias alcanzan: aquella del mito. Aunque la serie no está sola en el panteón de la mitología moderna, sí existe algo que la distingue de sus parecidos y ese es el hecho que, desde el comienzo, la franquicia ha sido consciente que es o que quiere ser un mito moderno. La insistencia de esta idea se puede presenciar desde la primera puesta en pantalla del Episodio VII debido a que la entrada es una recreación del primer episodio (IV), y es precisamente esto lo que le permite modernizar e innovar sobre la mitología de Star Wars. Para poder entenderlo mejor tendríamos que pensar como George Lucas en 1973 cuando se encontraba escribiendo A New Hope (entonces subtitulada From the Adventures of Luke Starkiller) y contrastar el resultado con The Force Awakens de J. J. Abrams. Al final, veremos como esta última se apropió (de manera) exitosa) de la cosecha de la saga original y, a su vez, de lo que la saga original se había apropiado.
Star Wars Episodio VII y Joseph Campbell
Luego del recibimiento inesperado de la primera Star Wars (1977), Lucas declaró en varias entrevistas que, durante el proceso de investigación del filme, tuvo como inspiración los escritos del teórico americano Joseph Campbell para el desarrollo de su historia. Campbell (1938-1987) fue un mitólogo que –fundamentando sus teorías en Sigmund Freud y CG Jung–, escribió extensamente sobre cómo los mitos de distintas culturas tienden a parecerse y hasta aparentan emularse en varios elementos como la figura del héroe. Estas estructuras han sobrevivido en la ficción moderna y son la razón por la cual los consumidores se relacionan con la trama o deciden si es digna de ser admitida a la cultura como parte de un canon. Lucas utilizó los estudios de Campbell como una biblia y se apropió de varios arquetipos1 de la tradición heroica para sus personajes. Por suerte, la fórmula sobre la cual decidió construir su universo resultó para bien y pudo establecer una base comprobada para su franquicia. Pero este no sería el caso, cuando años más tarde el director regresó para elaborar la saga que precedía la trilogía original. Entre los reclamos, muchos fans sintieron que el director se había alejado demasiado de la mitología que él mismo había creado, y por lo tanto, las películas no fueron bien recibidas.
Después de muchas críticas por la saga precuela y de tentación monetaria, Lucas decidió venderle la franquicia a Disney, junto al poder de continuar con toda la mitología de Star Wars. La primera labor de Disney —y una que no debió haber sido fácil— fue buscar a alguien quien entienda tanto la procedencia como el fin mitológico de la saga y esto lo encontraron en J. J. Abrams. Sin embargo, uno no tiene que mirar muy lejos para entender por qué Abrams fue la mejor decisión que Disney pudo haber tomado. En el 2007, el director había firmado para dirigir el reboot de otra serie muy conocida, Star Trek, y fue con este filme que comprobó su capacidad de reiniciar mitos ya establecidos. Para quienes no la han visto, Abrams basó su Star Trek (2009) en la estructura de varios eventos que ocurrieron durante la serie original de los sesenta y, para justificar las modificaciones, trajo a Leonard Nimoy (en función del Spock original) como un viajero del tiempo en persecución de un enemigo que había llegado desde el futuro. De esta manera, Abrams pudo justificar los cambios al universo de Star Trek. Todo evento ya establecido en la serie o en las películas originales aún existen, pero estos se verían afectados simplemente por la presencia de Spock en el pasado. Además, el hecho de tener al actor en su personaje original le daba cierto tipo de “bendición” a las decisiones nuevas; algo que es muy importante para complacer a la fanaticada. Abrams innovó sobre el esquema de Campbell al apropiarse de elementos encontrados en el propio mito al que buscaba reiniciar.

Star Wars, Episodio VI y Episodio VII
En cuanto a Star Wars, Abrams aplicó su versión del esquema Campbell, pero tuvo que navegarlo de manera distinta. Para comenzar, tuvo la suerte de contar con el reparto completo de la saga original para su proyecto ya que no es un reboot sino una secuela. Esto significa que tendría menos espacio para cambios drásticos, pero que debía aprovechar los momentos donde sí había camino para innovar. El resultado que tenemos es precisamente el balance de esas dos cosas: la estructura establecida de lo que es Star Wars y la presentación de nuevos elementos entre medio. Los nuevos personajes existen dentro de un universo que es consecuencia de los eventos de la saga original. Las decisiones de estos filmes (IV-VI) se ven protegidas por medio del reparto original que hace presencia para dar fe de su realidad. Los espacios que entonces quedan para innovar son aquellos vacíos dejados por la caída del Imperio en el Episodio VI y aquellos creados por el pasar del tiempo.
Respecto al filme como tal, la película abre en una toma que es copiada del comienzo de A New Hope. A medida que avanza, nos damos cuenta que el filme en sí nunca se aleja de la estructura del Episodio IV al mostrar una cantidad copiosa de paralelismos. Además de que los subtítulos de ambas aluden a que se reanudan las esperanzas de algo bueno, el significado de los eventos o personajes también son intercambiables. Podemos suponer que la decisión detrás de esto fue intencionada debido a que esta entrada (Episodio VII) es la que establece la base de las siguientes así como A New Hope hizo con sus secuelas en 1977. Sin embargo, ya que conocemos el proceso de producción de nuevos mitos y de cómo Abrams trabaja sus proyectos, podemos entenderlo como la evolución del tratamiento que se le da a este tipo de historia.

Star Wars, Episodio VI y Episodio VII
Cuando George Lucas escribió la primera Star Wars se apropió de arquetipos de los mitos clásicos para desarrollar sus personajes y, en el proceso, creó una nueva historia que se convertiría en mito por su propia cuenta. Al pasar del tiempo, un nuevo director vendría a innovar en el esquema establecido por Joseph Campbell. Y es que J. J. Abrams decidió no tomar de otros mitos clásicos para expandir el universo de una historia porque le bastaba con los elementos del mismo mito sobre el cual buscaba expandir. El resultado ha sido una buena plataforma sobre donde reiniciar historias de esta magnitud. Falta por ver cómo continuará evolucionando este nuevo formato de Star Wars, pero, si de algo hemos de estar seguros, es de que la semilla ha sido sembrada y esta es conocida por dar buen fruto.
arquetipo- Un patrón del cual otros conceptos se derivan. En en el psicoanálisis de CG Jung, un arquetipo funciona como un patrón ancestral que puede ser representado a través de todas las culturas.

