Say cheese! Flash! Reflexiones contemporáneas de un boricua sobre el superhéroe Flash, pt. 3.

Say cheese! Flash! Reflexiones contemporáneas de un boricua sobre el superhéroe Flash, pt. 3.

No, todavía no voy a comentar sobre la gloriosa corrida de Mark Waid, que lo selló como escritor serio de cómics, en The Flash. Voy a abrir un paréntesis para comentar algo mucho más reciente.

La razón por la cual me encuentro escribiendo estas columnas sobre Flash tiene que ver con que en el 2015 volví a ponerme a leer cómics de manera algo consistente. Por consistencia no quiero decir que estoy yendo todas las semanas a mi tienda de cómics más cercana, sino que llevo ya cerca de seis meses leyendo paperbacks y poniéndome al día con aquellas cosas que me llaman la atención.

Confesiones

Confieso que todavía no logro ubicarme muy bien. Un ejemplo: en la edición más reciente del podcast Entre Paneles, la amiga Verónica Muñiz-Soto de pasada, comentando sobre el mundo del cómic en el 2015, comentaba que había sido un gran año para el subsello de Vertigo pues se acercaba al (ahora)subsello Image en materia de la calidad de la escritura en sus títulos. Me tomó por sorpresa el comentario pero realmente delataba que todavía estoy quedado, rezagado, en finales de los 1990 y principios del siglo 21. Me explico: en los 1990 el sub-sello de Vertigo (bajo DC Comics) era el hogar de los cómics mejores escritos en el mundo de las compañías principales. En Vertigo estaba el Sandman de Neil Gaiman, el Sandman Mystery Theater de Matt Wagner, Hellblazer, Books of Magic, etc. Por otro lado, en ese entonces, Image era la compañía que era fundada por grandes artistas, “pencillers”, que buscaban más control sobre su material, como Todd McFarlane, Rob Leifield, Jim Lee, Sam Keith, Erik Larson, entre otros. Image en ese entonces tenía el hype de los supernombres de los artistas pero, uno, carecían de calidad en materia de contenidos y, dos, tenían mala fama por nunca lograr regularidad en la salida de sus títulos (ver sobre ello confirmación de parte del mismo Jim Lee, en su entrevista con Kevin Smith en el podcast Fatman on Batman).

Sé que las cosas han cambiado, porque por ejemplo la misma amiga Verónica me obsequió hace un tiempo el primer paperback de la serie Lazarus, publicado bajo el subsello de Image. Me encantó. Excelente arte y excelente comienzo de una buena historia… algo que era impensable de Image antes cuando yo dejaba de leer cómics regularmente.

Termino diciendo en esta entrega que otra razón por la cual me he vuelto a interesar en los cómics, y en retomar a Flash, es la serie televisiva más reciente de The Flash, que es una pequeña joya.

Flash reflexiones contemporáneas Puerto Rico

The Flash (CW)

 


Por Manuel S. Almeida, PhD